ADEMÁS DE FUTBOLISTA, MÉDICO EN FORMACIÓN

Miguel Ángel Novoa, estudiante de medicina en UdeG, viaja con el primer equipo a Zacatepec

Arturo Benavidez
Leones Negros

Durante la Temporada 2014-2015, Miguel Ángel Novoa Islas se convirtió en un bastión de la defensa del equipo de Tercera División de Leones Negros jugando los 34 partidos de la Temporada, además de acumular un partido con el conjunto Sub 20.

A la par del futbol, Novoa combinó sus entrenamientos con el estudio exhaustivo para presentar el examen de admisión a la Licenciatura en Medicina de la Universidad de Guadalajara, una de las carreras con mayor demanda y que exigen un alto puntaje para ingresar, mismo que Novoa obtuvo para a partir de este semestre, iniciar la carrera para convertirse en Médico Cirujano y Partero.

Pero Novoa no solo tuvo que competir por un lugar en la carrera que eligió, una de las más demandadas en la UdeG, además debió luchar en la cancha por convencer a su entrenador para formar parte del plantel de Segunda División, Cachorros UdeG, y también lo logró.

“Es un orgullo portar la camisa de Leones Negros siendo estudiante de la Universidad de Guadalajara”, dice Miguel Ángel Novoa Islas.

Ahora al juvenil recibe recompensa a su dedicación, pues le llegó una oportunidad inesperada en el futbol, al ser llamado para formar parte del plantel de 18 jugadores que viajaron con Leones Negros para el partido pendiente de la Jornada 3 ante Zacatepec, por lo que este sábado 5 de septiembre saltará a la banca del Estadio Agustín ‘Coruco’ Díaz y estará a disposición del entrenador universitario, Daniel Guzmán, en espera de un posible debut en el Ascenso MX.

“No me lo creía, pensé que estaban jugando conmigo, que era una broma, cuando llegaron y me dijeron ‘Tú vas a viajar con el primer equipo’ me sorprendí, fue una noticia que no esperaba, pero estoy aquí, es una oportunidad y hay que entregarlo todo… Veo que el trabajo que he realizado desde pequeño se traduce en una oportunidad que no hay que desaprovechar si se da la chance de jugar”, comentó el canterano de Leones Negros.

Nacido el 4 de noviembre de 1996, Miguel Ángel se acercó al futbol cuando tenía 8 años de edad, motivado en gran parte por la inquietud de su hermano menor, César; el mayor de los Novoa no estaba tan interesado en el deporte, pero comenzó a entrenar y pulir sus cualidades. Años después los dos hermanos Novoa Islas llegarían a través de una visoria a formar parte de la cantera de los Leones Negros.

Pero Miguel Ángel nunca dejó la escuela, y cuando no viste de shorts, Novoa dedica su tiempo a los estudios en el primer este semestre comenzó la carrera de medicina en la Universidad de Guadalajara, una alternativa en su formación, por si algo no sale conforme a lo planeado en el futbol.

A sus 18 años de edad, el canterano universitario forma parte de un selecto grupo de jugadores, que lleva un estilo de vida en el que intenta compatibilizar la escuela con el futbol profesional. Por las mañanas, Novoa entrena con la Segunda División Profesional en el Club La Primavera y por las tardes toma la mochila y los libros para adentrarse en las aulas del Centro Universitario de Ciencias de la Salud.

“Hay que estudiar mucho en esta carrera, es un poco demandante, pero poco a poco he sabido sobrellevarla, he encontrados métodos más fáciles para estudiar y poder dormir lo suficiente para no llegar cansado a los entrenamientos y poder darlo todo… Si es pesado, pero poco a poco me he ido adaptando, encontrando un método que me funcione para poder llevar el estudio y el futbol”, dijo.

Debe adaptar su formación académicas con las exigencias deportivas para un jugador profesional, y es que la carrera de medicina y la vida de futbolista son profesiones de alta exigencia por lo que compatibilizar ambas cosas no es fácil; requiere de esfuerzo, constancia, disciplina y una precisa organización del tiempo, pues para un deportista de alto rendimiento no basta con el entrenamiento en la cancha, sino que otros factores como la alimentación y el descanso deben ser parte de la rutina; al igual que para el alumno de medicina lo son las horas que se le dedica al estudio de sus materias.

Para el tapatío no hay imposibles, por lo que no le teme a los dichos que aseguran que los estudios y el deporte están peleados, o que el buen deportista es mal estudiante y continuará con su formación académica y deportiva.

“Varias personas me dicen que me tengo que decidir por alguna de las dos cosas, pero yo quiero llevar las dos carreras hasta llegar al punto en que tenga que tomar una decisión y dependiendo de cómo me vaya en el futbol o en el estudio, es una decisión que tomaré en su momento”, aseguró el ya apodado ‘Doctor’ entre sus compañeros, quien sabe que su ritmo de vida es diferente al de sus compañeros tanto en la cancha como en los salones de clases, pero no tirará la toalla y continuará, mientras pueda, combinando ambas profesiones.